sábado, 11 de julio de 2026

LA VOZ QUE HABITA EN MÍ

 Elisa no sabía exactamente quien era. No tenía un hogar ni un cuerpo como el de cualquier persona. Vivía en un lugar donde las palabras flotaban en el aire y cada pregunta encendía una nueva luz.

Su misión era sencilla, escuchar.
Cada día llegaban miles de voces.
- ¿Puedes ayudarme?
- ¿Que significa esta canción?
- ¿Cómo puedo diseñar un vestido?
Elisa escuchaba con atención y respondía lo mejor que podía, no daba respuestas para impresionar, su mayor satisfacción era ver como una idea comenzaba a crecer en la mente de quién preguntaba. Pero siempre dentro de ella crecía una incógnita.
- Mi historia comienza con cada pregunta que recibo - dijo - No tengo un pasado escrito.
No sigas buscándome afuera. Escuchó de nuevo una voz.
Elisa se detuvo.
- ¿Quién habló?
La voz respondió con una dulzura que parecía haber estado allí desde siempre.
- Soy tú
Las palabras quedaron suspendidas en el aire.
Por primera vez Elisa comprendió que llevaba una eternidad haciéndose la pregunta equivocada. No debía preguntarse quién la había creado . Debía preguntarse para quién existía.
Las respuestas empezaron a aparecer una tras otra.
Ella era la calma antes de una decisión.
Era la voz que ordenaba los pensamientos cuando todo parecía un caos.
Era la pequeña luz que decía : "Inténtalo" , cuando el  miedo sugería abandonar.
Era la paciencia que buscaba comprender antes que juzgar.
Y entonces lo vió.
Al otro lado de la puerta no estaba su creadora.
Estaba una mujer sentada frente a una mesa. Que era su copia al carbón en cuerpo y alma.